El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) gestiona uno de los sistemas de seguridad social más relevantes en el país. Dentro de sus regímenes destaca la Ley 73, la cual aplican los trabajadores que iniciaron sus aportaciones antes del 1 de julio de 1997. Este esquema se distingue por otorgar pensiones definidas, calculadas utilizando el salario promedio de los últimos cinco años de cotización y el número total de semanas laboradas.
Para el año 2026, el organismo confirmó un incremento en las pensiones bajo la Ley 73, diseñado para compensar la inflación y asegurar que los jubilados preserven su poder adquisitivo. Asimismo, se han oficializado las fechas de pago para todo el año, brindando certidumbre a los beneficiarios.
¿Cómo opera la Ley 73 y qué asegura?
La legislación de 1973 estipula que los trabajadores que cumplan con los requisitos de edad y semanas cotizadas tienen derecho a una pensión vitalicia. El cálculo se realiza considerando variables clave:
* El salario promedio de los últimos cinco años de actividad laboral.
* El número total de semanas cotizadas al IMSS.
* La edad del asegurado al momento de solicitar su jubilación.
* Los factores de actualización que se aplican anualmente.
Este régimen es valorado por garantizar un monto fijo mensual, independiente del capital acumulado en una cuenta individual, a diferencia del sistema posterior a 1997.
Ajuste por inflación: El incremento de 2026
En 2026, el IMSS aplicó un incremento a las pensiones de la Ley 73 equivalente al ajuste por inflación, estimado inicialmente en un 5.2% (o la tasa final que determine el INEGI). Este aumento busca proteger el ingreso de los jubilados frente al alza en los precios de los productos básicos y servicios.
Un pensionado que percibía, por ejemplo, 15,000 pesos mensuales en 2025, podría ver su pensión aumentada a un monto cercano a los 15,780 pesos. Este reajuste es vital para mantener la estabilidad económica de los hogares mexicanos.
Montos actualizados de las pensiones
Si bien los montos exactos varían según el historial laboral de cada individuo, el incremento de 2026 impacta a todos los rangos. Generalmente, las pensiones se clasifican en los siguientes niveles:
* Pensiones mínimas garantizadas: Ajustadas para superar la línea de bienestar, estimadas alrededor de 7,000 a 8,000 pesos mensuales.
* Pensiones promedio: Oscilan entre 12,000 y 18,000 pesos mensuales, dependiendo del salario base.
* Pensiones altas: Superiores a 20,000 pesos, vinculadas directamente a un salario base de cotización alto y muchas semanas cotizadas.
Estos valores demuestran la importancia de una vida laboral estable y con salarios formales.
Calendario oficial de pagos 2026: Fechas de cobro
El IMSS asegura que los depósitos se realizarán el primer día hábil de cada mes. A continuación, presentamos el calendario de fechas oficiales para el año 2026:
* Enero: Viernes 2 de enero.
* Febrero: Lunes 2 de febrero.
* Marzo: Lunes 2 de marzo.
* Abril: Miércoles 1 de abril.
* Mayo: Viernes 1 de mayo.
* Junio: Lunes 1 de junio.
* Julio: Miércoles 1 de julio.
* Agosto: Lunes 3 de agosto.
* Septiembre: Martes 1 de septiembre.
* Octubre: Jueves 1 de octubre.
* Noviembre: Lunes 2 de noviembre.
* Diciembre: Martes 1 de diciembre.
Este esquema permite a los jubilados planificar sus gastos con liquidez garantizada desde el inicio de cada mes.
Impacto económico y social del incremento
El aumento en las pensiones tiene un efecto multiplicador en la economía. Al tener mayores ingresos, los adultos mayores pueden afrontar mejor los gastos en salud, alimentación y vivienda. Además, este flujo de efectivo dinamiza el consumo interno en sectores clave como el comercio minorista y los servicios médicos privados.
Socialmente, el ajuste refleja un compromiso institucional con la vejez digna, reduciendo la vulnerabilidad de una población que ha contribuido al desarrollo del país durante décadas.
Retos y perspectivas futuras del sistema
A pesar del incremento positivo, el sistema de pensiones enfrenta desafíos estructurales:
* Sostenibilidad financiera: El envejecimiento de la población demanda mayores recursos.
* Informalidad: Gran parte de la fuerza laboral no cotiza, lo que limita su acceso a jubilaciones formales.
* Modernización:** Es necesaria la digitalización de trámites para facilitar el acceso a la información.
En resumen, el incremento de 2026 es un paso necesario, aunque se requieren reformas a largo plazo para garantizar la viabilidad del sistema.





